SANTO DOMINGO.- Epistaxis significa sangrado por la nariz.
Mayormente se debe a inflamación de la mucosa o pared interna de la nariz; ya sea por alergias, infecciones, irritaciones, traumas (golpe y pellizco de la nariz).
Inhalación de substancias químicas, pólipos nasales y malformaciones vasculares, podrían ser otras causas de sangrado nasal.
Causas más serias podrían ser leucemia, disminución de las plaquetas en la sangre, problemas de coagulación (Hemofilia, Von-Willebrand), presión arterial alta, infección o daño del hígado.
Como podemos ver, son muchas las causas de sangrado nasal; de persistir, debe de investigarse a fondo.
La nariz tiene dos caracteristicas que la hacen más propensa a sangrar:
1- Tiene muchos vasos sanguíneos (protejidos por una pared o mucosa fina y debil).
2- Está en el medio de la cara (fácil de golpear).
Síntomas a observar: frecuencia y persistencia del sangrado nasal, costumbre de ponerse los dedos en la nariz, congestión nasal, abuso de medicamentos, alergias, historia de sangrado en la familia, si tiene moretones en el cuerpo.
El tratamiento va dirigido a detener el sangrado y corregir la causa de base; entre otras, mantener la cabeza erguida y apretar la nariz con dos dedos por 5 minutos; gotas nasales a base de 1/4% de phenylephrine (máximo 5 a 6 dias); cauterizar el vaso sangrante, si esta es la causa del sangrado; exámenes de sangre en los casos persistentes.
En algunos casos, un referimiento al otorrinolaringólogo es necesario.
Pasos importantes en su prevención son:
Gotas Salinas y vaporizador en nuestros niños que sufre de congestión nasal; vaselina en la mucosa nasal inflamada; cortar las uñas y enseñar al niño a no meterse los dedos en la nariz; uso adecuado del equipo protector en los deportes de contacto.
Queremos puntualizar, que la mayoría de niños con sangrado nasal no tienen problemas serios; lo más común es trauma con los dedos e irritación local por gripe; pero, unos pocos (los hay), pueden sangrar por leucemia, problemas en la sangre, daños a nivel del hígado, entre otras; de ahi que, si nuestro hijo sufre de sangrado nasal frecuente y persistente, debemos discutirlo con nuestro pediatra.
La major técnica para detener una hemorragia nasal es bien simple; nos sentamos al niño en las piernas, con el cuerpo erguido (cabeza parada, no recostada) y sostener firmemente las alas nasales con dos dedos (por 5 minutos).
Intercambia estos simples (pero útiles) conocimientos con tus familiars y amigos; de esta manera estarás ayudando a alguien que lo quizás lo necesita!