Según demostraron estudios realizados con animales e insectos, aquellos que consumían la mitad de las calorías habituales podían llegar incluso a duplicar la vida promedio de sus pares. Es por eso, afirman los expertos, que muchas tribus de indios poseen integrantes tan longevos, incuso sin contar con la batería de medicamentos con la que cuentan los occidentales.
Por su parte, será muy importante consumir nueces, frutas, vegetales, granos y fibras, pescado, ajo, y jugos naturales, todos ellos alimentos que aumentan la longevidad.
Con respecto al ejercicio físico, bastara solo media hora de actividad diaria, tanto aeróbica (cardiovascular) como de fuerza (muscular).
La ayuda de las hormonas
Junto con una buena alimentación y una correcta rutina de ejercicios físicos, otras de las grandes recomendaciones de los expertos en longevidad, es la inyección o ingesta de hormonas.
Por cierto que existen algunas divergencias al respecto, ya que, en algunos casos, la aplicación de testosterona en hombres ha provocado efectos colaterales como ser cuadros de hipertensión, problemas renales, e incluso alguna incidencia sobre el cáncer de próstata.
Sin embargo, alrededor de los 50 años, se experimenta una carencia de testosterona, lo cual provoca síndromes andropáusicos, que generan a su vez depresión, inestabilidad emocional, problemas de índole sexual, etc. (los cuales son muchas veces erróneamente confundidos con problemas psíquicos), por lo que la ingesta de hormonas podría también significar una solución.
En el caso de las mujeres, cierto es que son varias las que se vuelcan a la aplicación de hormonas de estrógeno, gracias a sus probados efectos positivos sobre el corazón, los huesos, la piel, y fundamentalmente, la sexualidad, aunque aquí también se han detectado coágulos, y algunas incidencias sobre los cáncer de mama.
Una de las razones que podrían explicar ciertos efectos colaterales negativos de las hormonas sexuales femeninas sobre algunas partes del organismo, es el hecho de que estas hormonas sirven fundamentalmente para aumentar la reproducción. Pero como la fertilidad y la longevidad son casi “enemigas” (se ha comprobado que casi la mitad de las mujeres que supera los ochenta años no ha tenido hijos), es posible que, al margen de los citados beneficios, también puedan existir problemas secundarios.
Con todo, muchas prefieren evitar atravesar los síntomas de la menopausia (calores, sequedad vaginal, osteoporosis) mediante la aplicación de estrógeno sintetizado, aunque son también cada vez más las que se vuelcan a los fitoestrógenos, unos estrógenos de origen vegetal que actúan como hormonas femeninas, eliminando algunos de los síntomas de la menopausia.
Además, es muy importante que se consuman alimentos que contienen este tipo de estrógenos, como la soja, los cereales, las lentejas, el aceite de oliva, las arvejas, la leche, y las zanahorias.
Guerra a las enfermedades
Otra de las razones que han aumentado la longevidad de los seres humanos, ha sido el constante desarrollo de nuevos fármacos y terapias para luchar contra dolencias físicas.
Y es que si sólo diez años atrás había solo veinte tratamientos contra varias de las enfermedades que pueden afectar a los adultos, hoy en día el número de terapias se ha elevado a más de 400.
En el caso de los cánceres, por ejemplo, se han desarrollado moléculas para “aniquilar” a los tumores, o bien cortarles el suministro de sangre para lograr “ahogarlos”, y ganar así tiempo hasta que se desarrollen nuevas y definitivas curas.
En el caso de los infartos, lo que más recomiendan los médicos es realizar una buena prevención, que evite tener que atravesar por los mismos. Para esto, es fundamental evitar el estrés lo más posible, realizar media hora de ejercicios diarios, y consumir media aspirina diaria, vino tinto y carnes magras (de forma moderada, por supuesto), lo cual reduce hasta un tercio el riesgo de sufrir infartos, y posibilita dejar de tomar ciertas medicaciones.
Además, quienes ya tienen una enfermedad cardiovascular, deben saber que hoy en día hay modernos fármacos, como el valsatrán, natrecor, o levosimedrán que mantienen los latidos en casos de problemas cardíacos, y técnicas de cirugía menos complejas que el by-pass, como por ejemplo mediante un catéter que contiene ciertos fármacos que desobstruyen arterias, e incluso ya hay corazones artificiales (Abiocor).
Para los problemas de senilidad o falta de memoria, varias investigaciones han demostrado que, a diferencia de lo que se creía, las neuronas y sus conexiones pueden regenerarse. Sucede que cada día se pierden 10.000 neuronas de las 100.000 millones con las que los seres humanos llegan al mundo, y la arteriosclerosis, el mal de Alzheimer, o el envejecimiento por sí mismo, destruyen progresivamente las conexiones entre las mimas, pero actualmente se han desarrollado nuevos fármacos y terapias en base a ejercicios mentales de estimulación que pueden reconstituir ciertas neuronas y sus vías de contacto.
Como habrá visto, no faltan recetas y alimentos para poder alargar la longevidad. Solo le faltaría comenzar a aplicarlas para sí mismo… ¡Comience ya!
*El autor es médico.