Pero algunas personas tienen problemas: se puede nacer con una válvula defectuosa. También, el padecer fiebre reumática en la infancia puede degenerar en enfermedades valvulares que se manifiestan en la edad adulta. Además, de adulto se puede sufrir de estenosis valvular o de insuficiencia valvular.
La estenosis es el resultado de la acumulación en los pliegues que forman la válvula, de calcio y otras sustancias que se encuentran en la sangre. Este depósito impide que los pliegues valvulares se abran del todo y se produce un estrechamiento progresivo de la abertura por la que la sangre debe pasar, dificultando la labor que el corazón tiene que hacer para bombear la misma cantidad de sangre por un orificio cada vez menor. La estenosis es una de las causas que obligan a la reparación o sustitución valvular.
En un paciente sano, cuando los pliegues de una válvula se cierran, éstos permanecen cerrados. Esto garantiza que la sangre circule en el corazón en sentido único. Cuando esto no ocurre y una válvula no cierra de forma hermética, se produce una insuficiencia valvular. Esta insuficiencia valvular hace que la sangre circule en sentido contrario al normal.
Tanto la estenosis, como la insuficiencia valvular pueden afectar por sí solas, o de manera simultánea, a cualquier válvula del corazón, lo que significa que más de una válvula puede estar afectada. A menudo, las válvulas pueden ser reparadas y su funcionamiento mejora de manera drástica. En otras ocasiones, la válvula afectada tiene que ser extirpada y sustituida con otra válvula, prostética o artificial, hecha de metal o plástico. Por último, la válvula afectada puede sustituirse con una bioprótesis o válvula de tejido natural extraído de animales, generalmente cerdo.
LA INNOVACION
Sustituir o reparar una válvula se ha hecho durante muchos años en una cirugía de corazón abierto. Pero en los últimos años ha surgido la cirugía para válvulas minimamente invasiva, que aunque no se practica todavía en República Dominicana, se hace en grandes urbes, entre ellas Miami.
El doctor Joseph Lamelas, del Instituto Cardiaco y Vascular Baptist, de Miami está en estos momentos entre los principales practicantes del abordaje mínimamente invasivo para la reparación o reemplazo de las válvulas mitral y aórtica.
Lamelas, de padres cubanos, graduado de médico en República Dominicana, repara y sustituye las válvulas mitral y aórtica usando instrumentos quirúrgicos largos y delgados, equipados con pequeñas cámaras, que introduce por una incisión de tres pulgadas en las costillas. También emplea la misma técnica para operar tumores dentro del corazón y para arreglar defectos de su tabique.
"Al reducir el trauma y el dolor asociado con la cirugía abierta de tórax, esta nueva forma de operar mejora la calidad de vida de nuestros pacientes", destacó el especialista de la organización Baptist Health South Florida. Observó que al evitarse la gran incisión de la cirugía tradicional, se reduce en gran medida el malestar y los pacientes tienen un proceso de recuperación mucho más corto. Solamente pasan entre 3 a 5 días de internamiento, cuando en la cirugía abierta se requiere de 7 a 10 días de reclusión. Muchos de los pacientes se reincorporan a su trabajo en tan solo dos o tres semanas, lo que significa un monumental cambio, ya que la cirugía de corazón abierto obliga a dos meses de recuperación. .
"Es tan efectiva como la cirugía tradicional por medio del esternón. Dura tres horas y pico y se necesita menos transfusión de sangre. La edad no es contraindicación ni el tamaño del paciente", reveló Lamelas, quien ofreció el correo electrónico international@baptisthealth.net para las personas que deseen formular preguntas sobre este procedimiento.
La cirugía cardíaca mínimamente invasiva también proporciona resultados cosméticos significativos, ya que solo deja unas pequeñas incisiones denominadas "ojo de cerradura" en la parte lateral del tórax, contrario a la de corazón abierto, que deja casi 10 pulgadas de cicatriz de pecho.
Pimentelmunoz_jose@hotmail.com