NUEVA YORK.- Los hospitales de la ciudad no escapan a la cada vez más insalvable crisis económica del estado. A resultas de esa situación el Saint Vincent (San Vicente), uno de los centros asistenciales católicos más históricos, está a punto de cerrar y vender parte de sus operaciones a una empresa privada de seguro de salud.
El centro es el último vestigio en la urbe de la administración de un necrocomio a cargo de monjas y sacerdotes.
La quiebra comenzará a verificarse con la clausura de muchas de sus instalaciones especializadas como todas las unidades de cuidados intensivos, salas de cirugía y habitaciones con camas para internos.
El plan podría entrar en vigencia en los próximos dos o tres meses. La compañía privada de salud Continuum Health Plus, ha hecho una oferta parcial para tratar de salvar parte de los servicios del hospital, pero ello conllevaría el cierre y suspensión de servicios vitales.
El hospital fue abierto hace 160 años y ha atendido a millones de pacientes, entre los que figuraron parte de las primeras generaciones de inmigrantes europeos y celebridades de distintas épocas. La empresa privada de seguros, buscaría alternativamente una fusión con el hospital y dijo que la propuesta es una muestra de cómo dos organizaciones del área, pueden trabajar juntas.
“Nuestra propuesta a la junta directiva del hospital tiene como meta ofrecer una alternativa a la liquidación de todos sus bienes”, dijo Continuum en un comunicado ayer martes.
El necrocomio arguye que no puede por sí solo mantener los costos operativos, porque enfrenta problemas financieros y tiene una deuda de más $300 millones de dólares. Los bancos Capital One y TD, dijeron que respaldan la propuesta de Continuum.
El San Vicente es el único hospital católico que queda abierto en la ciudad y está situado en el populoso vecindario del Greenwich Village. La empresa aseguradora de salud también maneja los hospitales Beth Israel, San Lucas y Roosevelt.