QUEENS.- Después de 17 años de espera al dominicano Miguel Mejía le dieron su anhelada ciudadanía que dice “El FBI tenía durmiendo el sueño eterno”.
Mejía tiene el mismo nombre, apellido, país de origen y fecha de nacimiento de un hombre con antecedentes criminales al que andan buscando, por lo que el Servicio de Inmigración envió al FBI su expediente para que le investigarán.
El aplicó en el año 1993 y no ha sido hasta ahora 17 años después que tras el reportaje que publicó este rotativo denunciando su caso en el 2008 y las gestiones de la oficina del senador federal Charles Schumer, que su expediente fue rescatado de los cajones del olvido y la investigación puso en claro su limpio historial.
“Esto debe servir de estímulo a muchos lectores que se encuentren en casos como el mío, ese es el mensaje que quiero hacerles llegar que no pierdan la esperanza que hay mucha gente buena que sabe dar la mano, que vean los resultados que yo doy testimonio”, dijo Mejía quien no cesó de expresar su agradecimiento a El Diario/La Prensa y al senador Schumer.
Expresó que lo que hicieron con él (Inmigración) lo pueden hacer con otros porque se creyeron que tenía antecedentes. Pero ¡caramba! cuando usted no ha hecho nada. Hay que buscar los derechos que uno tiene a través de los medios y de los políticos que son los que nos representan y son los que tienen que velar para que nos den un trato justo”, añadió Mejía.
El día que Mejía supo que su anhelado sueño por fin se cumplía llamó a medio mundo: “A mis hijos, a mi esposa, a la familia… y no lo creían. Les dije ya tengo la cita en la corte de Brooklyn“, dijo Mejía quien cuenta que sus hijos con carreras universitarias y trabajos en el gobierno, le acompañaron a la juramentación.
“El fue el primero que pidió la ciudadanía pero todos la obtuvimos antes que él, yo hace años que soy ciudadana”, dijo su esposa, Brunilda Hernández quien igualmente era toda sonrisas.
“El único ilegal era yo”, bromeó Mejía señalando: “La ciudadanía significa para mi ver realizados los sacrificios que he hecho en este país. Ver que de una vez me han correspondido. Esto me lo he ganado con trabajo, sin tener antecedentes”.
“El señor Mejía puede respirar tranquilo después de años de demora y confusión. Pudimos llegar al fondo del asunto y estoy encantado de haberle ayudado a lograr la ciudadanía”, dijo el senador Schumer.
El mismo día de su juramentación Mejía se inscribió como votante ¡demócrata!. “Schumer tiene un voto de mi parte y de mi familia también”, dijo un exultante Mejía que en la entrevista que le hice en el 2008 se quejaba con pesar de que tampoco podría votar en las elecciones presidenciales por no ser ciudadano.
El dicho popular es que los niños vienen con un pan bajo el brazo, pero para Mejía es la ciudadanía la que viene con acceso a trabajos que antes no podía solicitar y para enero le harán efectiva una promoción en su compañía.